Jacinto, nuestro nuevo conserje.

    Llegaste aquí coincidiendo con la marcha de nuestro recordado Rafael. Al principio todo te parecía nuevo y muy distinto al bello   entorno del Pinar del Rey donde trabajabas. Hoy, tras unos  días de afable convivencia con nosotros en nuestro centro, ya te has convertido en uno más de esta entrañable familia que formamos el San Bernardo. Estimado Jacinto, desde aquí hoy te damos las gracias por tu calidad humana y profesional y deseamos te llegues a sentir tan cómodo y a gusto con nosotros, como nosotros nos sentimos junto a ti.
Y que sea por mucho tiempo.

¡SEAS BIENVENIDO!